Los mejores hoteles spa y bienestar en Salvador
¿Alguna vez reservaste una habitación con vista al mar en Salvador y encontraste un tejado colonial en vez de horizonte? La mayoría de los hoteles spa y bienestar de la ciudad están tierra adentro, en Pelourinho y Santo Antônio Além do Carmo, donde mansiones del siglo diecinueve se convirtieron en direcciones con encanto, sauna, baño de vapor y piscina en la azotea en lugar de playa. La bahía de Todos os Santos llena la vista desde varias terrazas, pero la costa real de Porto da Barra queda a un corto trayecto en taxi por debajo del centro histórico. Las parejas en escapadas cortas son quienes más aprovechan esta zona, ya que salir a la playa aquí es una excursión planeada y no un paseo matutino.
La ciudad alta de Salvador vive al ritmo de la historia y no de las mareas. Las fachadas pastel de Pelourinho, el elevador Lacerda que baja hacia la ciudad baja, y las iglesias alrededor de la Praça da Sé marcan un compás hecho de ruedas de capoeira y percusión en vivo, no de beach clubs. Santo Antônio Além do Carmo, justo pasado el casco antiguo, conserva esa misma textura colonial con menos turistas y mejores vistas a la bahía desde sus pousadas en la colina. Los hoteles spa y bienestar juegan esa carta: la piscina en la azotea se piensa como una pausa tranquila entre visitas, no como sustituto de playa.
Dónde alojarse
Hoteles junto al mar en Salvador
La zona spa y bienestar funciona porque Pelourinho nunca se construyó alrededor de una costa. Calles empedradas, fachadas de iglesias y plazas de mercado ocupan el centro histórico, así que los hoteles compensan con sauna, salas de tratamiento y piscina en lugar de arena. Casa do Amarelindo y Villa Bahia ocupan casas coloniales restauradas a pocas calles de la Praça da Sé, cambiando cercanía a la playa por arquitectura y una rutina de spa. Ese cambio solo funciona si el viajero lo acepta desde el inicio: es una base pensada para el casco antiguo primero, con la costa a un corto trayecto en vez de a pie.
Varios de estos hoteles ocupan edificios realmente antiguos, y eso define la rutina de spa que ofrecen. El Hotel Villa Bahia se reparte entre dos casas coloniales con piscina y patio compartidos, la Casa do Amarelindo conserva sus balcones y su terraza panorámica de una mansión decimonónica, y el Aram Yamí Boutique Hotel tiene solo seis suites alrededor de dos piscinas pequeñas en un edificio barroco cerca de Santo Antônio Além do Carmo. Ninguno se construyó como resort, así que la oferta de bienestar es compacta: una sauna, una terraza en la azotea, a veces una sola sala de tratamiento, en vez de un menú de spa completo.
Es la piscina, no el mar, lo que estructura un día en estas direcciones. El Boulevard Residencial mantiene una piscina interior y otra exterior junto con sauna y baño de vapor, el Hotel Fasano Salvador suma una piscina en la azotea con spa, gimnasio y transporte pagado al aeropuerto, y la Casa Petunia Pousada Boutique se queda más modesta con jardín y terraza a cinco minutos a pie de la playa de Farol da Barra. Los viajeros que realmente quieren el mar igual necesitan bajar hacia la costa la mayoría de las tardes, y la piscina simplemente cubre los días alrededor de Pelourinho.
Estar alojado en el casco antiguo también cambia el tipo de vista desde la habitación. El Fera Palace Hotel queda a doscientos metros del elevador Lacerda con habitaciones que miran hacia la ciudad baja y la bahía de Todos os Santos al fondo, mientras que el Hotel Deville Prime Salvador cambia el entorno histórico por un parque paisajístico con lagos, canchas de tenis y piscina exterior, más lejos del centro. En ambos casos, la bahía se lee como paisaje desde un balcón o un bar en la azotea aquí, y llegar a una tumbona real de playa sigue exigiendo un taxi o un autobús cuesta abajo.
Esta zona conviene a viajeros dispuestos a tratar la playa como una excursión y no como un hábito diario. Las parejas en un fin de semana largo son quienes más aprovechan la rutina de spa y piscina en la azotea, ya que los museos, iglesias y restaurantes de Pelourinho llenan los días sin necesitar arena en absoluto. Las familias que quieren playa cada mañana estarán mejor ubicadas en Barra u Ondina. Buses y taxis hacia Porto da Barra circulan sin parar desde el casco antiguo, casi siempre en menos de veinte minutos, y la temporada seca de septiembre a febrero da la ventana más fiable para sumar una tarde de playa a una estancia centrada en el spa.
Spa & WellnessBoulevard Residencial
Spa & WellnessHotel Casa do Amarelindo
Spa & WellnessAram Yamí Boutique Hotel
Spa & WellnessHotel Villa Bahia
Spa & WellnessCasa Petunia Pousada Boutique
Spa & WellnessPousada Villa Encantada LGBTQIAPlus
Spa & WellnessCASA Di VINA Boutique Hotel
Spa & WellnessHotel Fasano Salvador
Spa & WellnessMonte Pascoal Praia Hotel Salvador
Spa & WellnessHotel Deville Prime Salvador
Spa & WellnessFera Palace Hotel
Spa & WellnessEcoVila-Zen Bougainville - Hotel Pousada
Spa & WellnessBahiacafé Hotel
Spa & WellnessFlat Athenas 1402
Spa & WellnessBahia Flat 117
Spa & WellnessFlat Athenas 611
Consejos locales
- 1Reserva explícitamente una habitación con balcón hacia la bahía si la vista importa, varias categorías de esta zona miran al patio interior.
- 2Baja caminando hacia Porto da Barra al final de la tarde, es un descenso de quince a veinte minutos desde la mayoría de direcciones de Pelourinho.
- 3Usa la piscina en la azotea o la sauna por la mañana antes de que el centro histórico se llene de visitantes de un día.
- 4Lleva calzado cómodo de verdad, los adoquines de Pelourinho son irregulares y esta zona se recorre sobre todo a pie.
- 5Comprueba si el desayuno se sirve en una terraza frente a la bahía, es una de las mejores formas de ver la bahía de Todos os Santos sin salir del hotel.